octubre 02, 2004

Japonés en Viñetas

Tras comentarlo con varias personas me resolví a pedir al padre de un compañero de Karate, que es de origen japonés, que compartiera una sabiduria que tanto apreciamos las personas de este blog, con nosotros. Pero justo cuando me encamiba a decírselo visité Las Dalias y encontré un libro de segunda mano para aprender castellano escrito por japoneses. Lo compré por 3 euros y se lo di a Korda. Como muestra de la inutilidad que el libro suponía para mi, puesto que las frases originales estaban escritas en alfabeto tradicional japonés, en lugar de con su pronunciación. Y Korda, dijo:
"Da igual, las compararé con mi Japonés en Viñetas"
Tras indagar un rato descubrí lo que era, y por supuesto me interesé.
Hoy he pasado por Shinnyu, que ha sido inaugurada 10 minutos antes de que llegáramos, y que veo nada mas entrar, Japonés en Viñetas, 1 y 2. Los dos libros han sido adquiridos por mi. Y he comenzado a leerlos en casa.
Entonces ha aparecido mi madre (algunos frikis aún vivimos en casa de mamá) y me ha dicho.
-¿Que lees?
-Un libro de aprender japonés.
-Japonés, que cosas...-extraña respuesta-Yo tengo una amiga que es japonesa que me deja ropa y en invierno no tiene nada que hacer.
Ojos abiertos de par en par.
-Dile que me de clases.
-Vale, la llamaré mañana...
Toda esta conversación me ha extrañado tan profundamente que he sentido la necesidad de postearla. Por que si la mujer ésta nos enseña japonés no tendre que recurrir al padre del chico de karate, y si esta mujer nos falla, podemos probar con ese señor.
Y claro, si todo esto falla... En la tienda de manga están pendientes de que otro señor les confirme si dará clases de japones para ellos. Y ademas enseñarán kendo y bushido, camino del guerrero [Bushi= guerrero, luchador][Do= senda, Camino] compuesto tanto por filosofia como por marcialidad. Es decir que te enseñarán que partirle la cabeza a alguien con un bo es algo más que matar un enemigo. O algo así.
Conclusion: Cultura japonesa 3-Cultura occidental 1000 (no debemos olvidar que mientras todo esto ocurría, usábamos Nike, comíamos hamburguesas, y comprábamos juegos de cartas coleccionables.).